Enredado

Ilustración Digital: Maldita sociedad en redes by Antonio Castellanos @Antcastellanos



Entre el calor y los olores del autobús salvaje donde se transportaba, Javi no aguantó las ganas de revisar el post de la agencia donde recién había enviado –Según su ego- unos interesantes artículos sobre la migración de Facebook a Twitter y las nuevas peceras de glicerina turquesa que serán “lo más hot” de las tendencias mundiales en los años venideros, cuando la hidrodinámica se convierta en “the new black”.

Su rostro se contrajo amargamente hinchando las venas faciales al comprobar que en la página de sus potenciales clientes no había ninguno de sus contenidos, lo cual, significaba que no habían gustado.

Otro cobro que se esfuma en sus narices. Tiempo perdido. Esfuerzo en vano. Ideas inservibles. Visión distorsionada.

En lugar de sus contenidos habían textos dedicados a ¿Cómo saber si te stalkean en tus redes? o el #AfterSex, la nueva modalidad de selfie en Instagram que consiste en tomarte una foto con tu pareja luego de tener sexo. 

La indignación y la frustración le hicieron temblar la cabeza.

-   Maldita sea

Contuvo la explosión de rabia en una profunda bocanada de aire, con dientes apretándose entre sí.

-   ¿Qué pasa? ¿No te gusta?

La pregunta lo sacó de su infierno virtual y lo trajo de vuelta a la condenación de la realidad, ahí se encontró con un cañón de 9mm con la boca abierta frente a su cráneo.

El portador del arma prosiguió su jovial parlamento:

-   Si no te gusta este bello atraco que vengo a traerte a ti y al resto de los queridos pasajeros, me avisas para tomar tus datos para la funeraria.

Juan entregó el teléfono y a partir de ahí perdió la capacidad de oír, todo se le hizo confuso y su visión empezó a tornarse borrosa.

Treinta minutos después logra llegar a su cuarto, sin teléfono de última generación, sin cartera con historial negativo, sin ánimo de salvar y continuar; sin dignidad de alta resolución y sobre todo, sin razones de seguir existiendo en ese mismo formato.

Hace minutos se estaba aferrando a esta vida sin respaldo. Elevando plegarias a San Sung, la Virgin y a Jobssucristo para que una bala no le cerrara abruptamente la sesión en este mundo.

-Sin teléfono, me acaban de atracar. Contáctenme por aquí-

Así fue su post en las redes sociales sobre lo que le había ocurrido. No expresó más nada. Solo se limitó a leer las interacciones de réplica que respondían sus amigos y que venían con la respectiva carga de impotencia, ira y fatalidad cotidiana.

El teléfono discó hasta que la voz de ella en la contestadora informó con sensualidad que no se encuentra disponible en este momento, pero que le pueden dejar el mensaje.

-   Bebé me acaban de atracar, no tengo teléfono. No contestes ninguna llamada de mi número. Llámame al CANTV, estoy en la casa.

Repitió la operación durante una hora y no tuvo éxito. Entonces, se volcó a la insoportable levedad de buscarla en Twitter, Facebook y Google Plus. Ni rastro de ella. No le quedó más que navegar en busca de un nuevo móvil en las páginas de ventas de artículos usados.

Luego de permanecer un buen rato explorando opciones, se le ocurrió restaurar la ventana de su Twitter, fue en ese mismo instante, cuando apareció en su timeline un post desde la cuenta de su chica, informando que había subido una foto en Instagram.

Javi dio click. Los segundos que vinieron a continuación mostraron como su expresión se tensionó de tal manera que su rostro se transfiguró de ira.

Sus ojos se llenaron de agua y su ser empezó a colapsar. La imagen de Instagram dejaba ver a su novia sonriente en evidente desnudez, que se disimulaba gracias a la delgada manta blanca sobre ella. A su lado, un joven y apuesto sujeto, también desnudo bajo las sábanas, disfrutando del clásico cigarrillo post coito. #AfterSex era la etiqueta de la foto.

Javi salió corriendo histérico a la calle, en desesperada búsqueda de algún omnipotente y servicial delincuente armado que le donase una bala con el password hacia la red social de los tres metros bajo tierra.  

© Edwing Salas
09/04/14
@EdwingSalas       




Comentarios