Guerreros del camino. Volumen 1



Imaginar un mundo post apocalíptico no es difícil. Se piensa en un futuro próximo, aunque, en resumidas cuentas, esto pueda ser solo una postergación evasiva del presente inmediato.

Una de las características que exponen los futuros decadentes es la desintegración de las normas de convivencia social , la devolución del hombre hacía la sobrevivencia por medio del uso de la fuerza o astucia sin escrúpulos contra sus congéneres y el entorno natural.

Bajo esta premisa los artistas y creadores de historias de los países industrializados se preguntan ¿Qué pasaría si las máquinas tomaran el control y decidieran exterminar a los humanos?

Una epidemia zombie acaba con toda la humanidad y solo unos pocos han quedado con vida, para enfrentarse a los muertos deambulantes hambrientos y a los humanos sobrevivientes que desean sacar todo el partido posible a su favor.

Desde el punto de vista y experiencia de alguien que consigue un pequeño desahogo en la escritura en una de las zonas más inestables y conflictivas del mundo, quizás, es hasta más fácil imaginar algo parecido a Mad Max fury road.

El camino latinoamericano

Es así como, desde Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú se desata una estampida de guerreros del camino, con princesas travestis incluídas y, como testigo ante la exuberancia de la cultura y el caracter suramericano, heredado de la madre patria, un pintor errante, proveniente de Galicia.

Estos personajes podrían ser parte una road movie paranoica y caótica , pero a la vez, cómica, fresca y, hasta esperanzadora.

Los furiosos de la carretera tienen diversos motivos para embarcarse en un viaje de 7.157 kilómetros hasta la última gran capital del sur, pero el más fuerte para la mayoría de ellos es: la búsqueda de un presente y futuro mejor.

Nadie sabe si lo encontrarán, no hay certeza de ello. Lo más evidente en los rostros de cada uno es el miedo,la expectativa, la incertidumbre y la imperiosa necesidad de sobrevivir a costa de lo que sea, sobre el asfalto y, luego, en el destino alcanzado.

Esa solitud frente a los esbirros del volante bajo las órdenes del tirano Ormeño: una flota autobusera que ostenta el record Guiness como ruta de viaje terrestre más larga, pero que también debería tener un record mundial en pésimo servicio, maltrato e intimidación hacia los usuarios.  

Ante unas condiciones de viaje de tal magnitud, estos pasajeros, provenientes de varios países, realidades y formas de pensamiento muy distintas, jamás se hubiesen juntado en otras circunstancias que no fueran las de ser aleatorios compañeros de viaje en la mencionada línea peruana con sucursales en Venezuela, Colombia y Argentina.

Desde Bogotá se empieza a formar una alianza para enfrentar durante siete días los embates de la mala planificación , el maltrato y la violación de derechos humanos básicos del usuario, que empezaron a reflejarse en el hambre, sueño atrasado y un capital que, a la entrada de cada país en transito se iba reduciendo exponencialmente.

Lo sui generis de esta TAZ

En el viaje los heroes van aprendiendo cosas que los van transformando.

Comparten anécdotas, objetivos y visiones del mundo, cada uno desde su perspectiva y realidad.

Ahí , por primera vez  escuchamos el término TAZ:

Temporary Autonomous Zone o Zona Autónoma Temporal es un término que se ha hecho muy popular por estos días, sobre todo, en EE.UU. España y Europa en general. Se introdujo en un  ensayo escrito por Hakim Bey, publicado en 1991. En él describe la táctica sociopolítica de crear espacios temporales que eluden las estructuras formales de control social. (Wikipedia)

Las izquierdas de los países del primer mundo han tomado este principio para su renovación, tanto en el plano filosófico, cómo en las acciones de calle, pero, para alguien que ha sufrido en carne propia la crueldad de la izquierda latinoamericana, específicamente, la venezolana, modelo fascista tropical calcado del cubano, esas iniciativas, más bien son cosas muy típicas de los grupos humanos que buscan sobrevivir. Es la semilla donde nacen las sociedades.

Imaginemos, por ejemplo, que hace ciento de miles de años, no existía estado o monarquía, sino una manada de tiranosaurios o velociraptores asesinos. Las tribus humanas, por muy enemigas o diferentes que fueran, tenían que unirse para sobrevivir a la amenaza común.

Como verán, según la humilde opinion de este testigo y compañero de viaje, las zonas autónomas temporales son tan antiguas como el hombre y su pensamiento de izquierdas o de derechas, que, por cierto, hoy parecen juntarse en una melcocha populista sin nombre, para seguir arrastrando pueblos a la destrucción ciega y no para el verdadero progreso de las sociedades.

El presidente…

Los constantes “errores” y maltratos de los choferes de Ormeño contrastaban dramáticamente  con el ambiente jovial y relajado que proporciona el Presidente y su equipo de gobierno.

Se trataba de un animado y fiestero joven colombiano autoproclamado líder indiscutible del viaje, que increíblemente contaba con su entorno de escoltas y ministros, cuya ausencia hubiese hecho la travesía más dolorosa e inaguantable.

Las promesas, tono y discurso populista de este presidente en constante campaña durante todo el recorrido  era igual a la de cada politico en el poder en America Latina, salvo que las de éste, como eran acordes con la realidad, de alguna u otra manera, terminaba cumpliéndolas, a diferencia de los megacapataces empoderados, cuyos mandatos desaforados obligan a muchos  a buscar el primer aeropuerto o tramo de carretera a ver si algo bueno se consigue en el camino.

Cosas como: poder ver el mar a través de la ventana del autobus. Una parada donde se pueda ir al baño y comer o, una buena película, eran prometidas por este presidente borrachín, cantarín y bailador. ¡Me lleve El Puma! ¡Se cumplían! ¡Se cumplían! ¡Maldita sea! ¡Jajaja!

¿Por qué por tierra y no por aire?

Esa pregunta debería contestarla Fidel, Raúl o Nicolás.

El plan A era escapar por aire, primero, tomando un vuelo desde Caracas hasta Bogotá y de ahí, con los 600 dólares del cupo Cadivi/Cencoex, realizar un viaje de apenas 8 horas, más o menos, pero como en toda historia con tintes cinematográficos, algo sale mal, lo que obliga a los protagonistas a tomar decisiones que los conducirán por caminos diferentes a los que tenían planeados, pero al final, estas sendas inesperadas son las que terminarán transformándoles profundamente.

En caso de esta historia, los villanos de la tiranía venezolana tenían todo planeado: Las Tarjetas prepagadas del Banco de Venezuela no pasaban por montos mayores a 100 dólares diarios, lo que hizo imposible la huída menos estresante.

El individuo común de los países vecinos de Venezuela igual tiene problemas, a final de cuentas, también son latinoamericanos, pero saben que el país que vio nacer al enano Bolívar es actualmente como una especie de infierno sobre la tierra. Así que se sienten reconfortados de no vivir de esa manera y cuando dices tu nacionalidad ya te ven muy parecido como ven a un cubano, con esa especie de lastima, burla y un no se sabe qué.

Muchos también temen que en algún momento sus naciones terminen igual. Como por ejemplo, Ecuador, de la que se sabrán historias en el 2do volumen. 

El ciudadano latino lo sabe, y esta consciente que sus políticos en el poder también lo saben, pero estos últimos perciben ganancias directas o tienen algún tipo de interés en que la tragedia continúe. 




Machu Pichu

Un nombre lleno de misticismo y que despierta curiosidad, por eso luce como un buen subtítulo, pero no, no se pasó ni cerca de ahí.

Lo que sí es cierto es que en Perú, la imagen de la marginalidad venezolana estaba de nuevo ante los ojos miopes del cronista: mucha pobreza, abandono, desidia, todo esto adornado por grandes murales de candidatos políticos prometiendo el cambio que nunca vendrá. Todos lo saben.

Mucha decepción con el trato de los peruanos, el hecho de que 2 choferes y un administrador de la ruta Ormeño nos hayan hecho la vida imposible y, de paso, se burlen y amenacen a los pasajeros, los convertía como en una especie de eco del maltrato de la dictadura fascista venezolana hacia sus ciudadanos. 

¿Eso habrá tenido cierta influencia para la predisposición hacía el resto de los nobles peruanos? Quizás.

¿Jaime Bayly y Mario Vargas Llosa son los únicos blancos en Perú?

Quizás por eso creen que todos los reconocimientos y premios han de ser para ellos.

¿Estos personajes hace cuanto ya no viven en Perú?

Hace mucho. Viven en Estados Unidos.

¿Quienes se lanzan en campaña política por el poder viven en Perú?

¿Llegan, hacen campaña, se van y luego regresan si resultan ganadores?

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¿O habrá sido el hecho de que en todos los puestos de frontera iban sustrayendo pertenencias del equipaje del cronista narrador? Puede ser.

¿Quizás habrá contribuido a este juicio haber presenciado como le quitaban 20 dólares a un compañero de viaje ecuatoriano y 40 a cada reina travesti, justo antes de la entrada a Chile? Usted amigo(a) lector(a) ¿Qué opina?

Resulta surreal el hecho de que en ese mismo puesto de frontera una chica contratada por el estado hacía una encuesta sobre lo visto y vivido en Perú ¿Gustó? ¿Recomendaría a la gente que viaje a Perú? ¿Sí? ¿No?

Sorprendentemente había una casilla que decía lo siguiente: Si lo recomiendo, pero con muchas reservas y precaución.

Esa era la de la bofetada con guante blanco y la que hace pensar bien ante el “No”.

El bolígrafo obedeció a la mano y marcó:  Si lo recomiendo, pero…

Al terminar el test, la agradable y cordial chica obsequió un lindo presente por haber realizado la encuesta. Se trataba de una pequeña y entrañable figurita representativa del gentilicio peruano que logró llegar a destino con su nuevo dueño.

 

Animated "Mad Max: Fury Road" Tribute from whoispablo on Vimeo.


¿El final del camino?

Vale la pena resaltar como “positivo” para uno,como bastardito de Bolívar, el hecho de que el pasaporte propio aún es visto con cierto respeto. Es verdad, robaron importantes pertenencias del equipaje que iba en las bodegas del bus, pero a nivel personal, nunca hubo requisas, preguntas o miradas suspicaces o de desprecio.

Con alarma se hacía notable como todo lo contrario sucedía a los compañeros de Colombia, Perú , Ecuador, mientras más se avanzaba hacia territorio caucásico.

En breve tiempo tocó descubrir en carne propia que quizás el prejuicio pudiera tener algo de fundamento.

Sucedió al llegar a Buenos Aires. La reflexión surgió al momento de descubrir que quizás alguno de estos “compañeros/amigos” de la Zona Autónoma Temporal había sustraído la laptop del bolso de mano del distraído e ingenuo cronista venezolano sin que éste lo notase siquiera.

                                     Continuará…

© Edwing Salas 25/05/15-24/06/15

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